Estas son algunas señales de alerta sobre tu higiene oral y se deben dejar pasar.
Las «señales de alerta» sobre la higiene oral son indicios de que tu boca podría necesitar atención profesional o un ajuste en tus hábitos de limpieza.
Busca atención si notas cualquiera de lo siguiente:
- Encías que sangran al cepillarse o al pasar hilo dental.
- Encías inflamadas, rojas, o que se sienten ásperas al tacto.
- Mal aliento persistente que no desaparece con el cepillado o el enjuague.
- Placas visibles o sarro en dientes, especialmente en la línea de las encías.
- Dientes sensibles al frío, calor, dulces o al tacto que persiste.
- Recesión gingival (la encía parece retirarse de la base del diente).
- Dolor al masticar, sensación de dientes flojos o movilidad dental.
- Manchas oscuras o decoloración en dientes que no se pueden frotar fácilmente.
- Úlceras, llagas o enrojecimiento dentro de la boca que no sane en una o dos semanas.
- Irritación persistente en mucosa dental.
- Protuberancias, bultos o sensibilidad inusual en encías, mejillas, lengua o paladar.
- Bordes dentales afilados, dientes fracturados o restauraciones que se han soltado.
- Dientes que se ven más separados o que cambian de alineación (indicio de problemas de pérdida de soporte).
- Sequedad severa y persistente en la boca (ya que la saliva ayuda a limpiar y proteger).
Qué hacer ante señales de alerta:
- Programa una revisión dental: un profesional puede evaluar enfermedad de las encías (periodontal), caries, desgaste, o problemas de alineación.
- Mantén una higiene adecuada: cepíllate dos veces al día con pasta fluorada, usa hilo dental a diario y considera un enjuague si tu dentista lo recomienda.
- Evita irritantes: tabaco, bebidas muy azucaradas o ácidas, y alimentos muy duros que pueden dañar dientes o encías.
- Si hay dolor intenso, fiebre, o infecciones (hinchazón facial, dolor al abrir la boca), busca atención dental de inmediato.


